Mostrando entradas con la etiqueta Fauces I. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fauces I. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2015

III (O DE FAUCES CERRADAS)



En qué lugar ululan los versos que no lactaron de placenta?  
Bajo qué tapiz verde se entierran semejantes actos de  aborto?
Necesario frenar en seco tal fertilidad de letras promiscuas
Aunque debamos recurrir a las parteras.

Inquiero si habrá que resignarse ante la conjetura
de luna amorfa muriéndose en nuestras concavidades

fatua

distanciándose a pedazos  
iluminando aún quizás
lo que queda de músculo
rehuyendo al metal
arañándose a la magra carne 

                                      semejantes verbos sedientos de parto. 



martes, 28 de julio de 2015

FAUCES

Coeur parle au coeur de Tim Cantor


FAUCES (PROLOGO)


                                                               Ala de estela lúcida
                                    Julio Cortázar

Un microcosmos de adán en la garganta
transmutando en fauces el mercurio;

este suceso impuro propio de alquimistas
esta inundación incontenible afín a este pez.


POEMA MÚLTIPLE


:

No ensucies este arte recóndito con tu belleza magra.


Yo quería el sol y terminé por estrangularlo
yo quería el sexo escandaloso de la juventud    sin tanto vidrio
yo quería ver arder todo vientre, no sólo leones   hambrientos
me encontré hecho barro ante tu cuerpo ilimitado

y no pude nacerme dentro

adherí mis partes con hilo y aguja
y dejé en desangre tales cavilaciones sin prenda


vaya despiadadas formas de violencia.



ADEMÁN DE DOS DEDOS CONTRA LA SIEN


Este agujero en la sien
desde donde se bailan las musas.
Es una herida directa tras el gatillo
un puente entre este mundo y todos los otros
entre una escalera contra la nada
y una ventana que regurgita.

Partículas haciéndose firmamentos
-la entropía inmersa en este arte.

Cuando una vena abierta no quiere cerrarse
se hace evidente la danza que brotará de ella:
El ritual del agua escurriéndose entre las piedras
la danza de las musas haciendo de las suyas
tal es la destilación insostenible
entre las manos.

La sentencia que lo abarca todo:

La palabra también horada huesos enteros

La palabra

también

horada.


POESÍA CINÉTICA





Un poema se abre como una hipérbole.
Alza la mano colmada de pecado y se eleva llena de alevosía vertical
como una saeta arrojada desde la misma Babel.
Se eleva esquirla en la verticalidad buscando al cielo intruso





















                 Revienta.

La nota al final de la página:
Las leyes de la cinética también rigen en los territorios de la palabra.